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GRITOS DESDE EL SILENCIO: COMPORTAMIENTO SUICIDA EN EL SIGLO XXI


Autor: Mtro. JOSÉ OSCAR ALDANA TORRES

Fecha: Septiembre 09, 2025

Categorías: Cuida tu Salud

Tiempo de lectura: 3 min

Semblanza del Autor: Es Licenciado en Psicología, cuenta con la Maestría en Terapia y Orientación Familiar, la Maestría en Educación Humanista y el Doctorado en Investigación Psicológica, tiene la Especialidad Suicidología, Trauma e Intervención en Crisis, la Especialidad en Tanatología y en Psico-Oncología

 

Se argumenta que el Suicidio es el acto de quitarse deliberadamente la propia vida. El comportamiento suicida es cualquier acción que pudiera llevar a una persona a morir, como tomar una sobredosis de medicamentos o estrellar un automóvil a propósito o cualquier acto que además de poner en riesgo la vida, logre su cometido de forma inmediata o como consecuencia de ese comportamiento.

La OMS calcula que cada año, más de 727 000 personas se quitan la vida y muchas más lo intentan. En todos los casos el suicidio es una tragedia para las familias, su entorno, la escuela, el trabajo y todo un país, y dejan efectos duraderos para los allegados. Los suicidios pueden ocurrir a cualquier edad y fueron la tercera causa más frecuente de muerte en las personas de 15 a 29 años a nivel mundial.

El fenómeno del suicidio afecta a todas las regiones del mundo, y el 73% de los suicidios ocurrió no sólo en países de altos ingresos sino también en países de ingresos bajos o medianos.

Desde tiempos inmemoriales el suicidio ha sido un fenómeno muy complejo de comprender y se trata de un grave problema de salud pública que se debe abordar desde muchos ámbitos como la familia, la escuela, la religión, los más media y otras áreas. Hay intervenciones basadas en la evidencia y, a menudo, de bajo costo, que se pueden tomar a tiempo para prevenirlo. Para que las iniciativas preventivas de los países sean eficaces, deben aplicarse mediante una estrategia multisectorial e integral.

Los familiares de personas que intentan o cometen suicidio a menudo se culpan o se enojan mucho por la impotencia de no haber podido actuar o evitar el acto y pueden ver el evento de suicidio como acto egoísta. Sin embargo, las personas que intentan cometer suicidio con frecuencia creen erróneamente que les están haciendo un favor a sus amigos y familia al irse de este mundo.

Causas probables

El suicidio y los comportamientos suicidas generalmente ocurren en personas con uno o más de los siguientes factores individuales o asociados más frecuentes:

  • *Duelos negados u ocultos
  • *Experiencias de trauma complejo
  • *Ruptura amorosa
  • *Trastorno bipolar
  • *Trastorno límite de la personalidad
  • *Depresión de larga duración
  • *Consumo de drogas o alcohol
  • *Trastorno de estrés postraumático (TEPT)
  • *Esquizofrenia
  • *Historial de abuso sexual, físico y emocional
  • *Cuestiones de vida estresantes, como problemas serios a nivel financiero o en las relaciones interpersonales
  • *Diagnóstico de enfermedad terminal

Las personas que intentan suicidarse con frecuencia están tratando de alejarse o escapar emocionalmente de una situación de la vida que parece imposible de manejar ya que entran en una experiencia conocida cono Efecto Túnel. Muchos de los que cometen intento de suicidio están buscando alivio a:

  • *Sentirse avergonzados, culpables
  • *Sentirse una carga para los demás
  • *Sentirse como víctimas
  • *Sentimientos de rechazo, pérdida o soledad
  • *Manipular o generar culpa en los demás

Los comportamientos suicidas pueden ocurrir por una situación o hecho que la persona ve como agobiante o sin posible apoyo o solución tales como:

  • *El envejecimiento (los adultos mayores tienen la tasa más alta de suicidio)
  • *La muerte de un ser querido
  • *El consumo de drogas o alcohol
  • *Un trauma emocional
  • *Enfermedades físicas graves o dolor
  • *El desempleo o los problemas financieros
  • *Trastornos de personalidad

Los factores de riesgo suicida en adolescentes incluyen:

  • *Acceso a armas de fuego
  • *Embarazo adolescente
  • *Abuso sexual recurrente
  • *Miembro de la familia que cometió suicidio
  • *Antecedentes de autoagresión deliberada
  • *Antecedentes de abandono o maltrato
  • *Vivir en comunidades en donde ha habido brotes recientes de suicidio en personas jóvenes
  • *Ruptura sentimental

Mientras que los hombres son más propensos que las mujeres a morir por suicidio por la mecanoletalidad de los métodos, es decir, las mujeres lo intentan más, pero con mecanismos de menor letalidad.

Algunas personas intentan suicidarse de una manera fatal, como envenenamiento o sobredosis. Los hombres tienen mayor probabilidad de escoger métodos violentos, como dispararse. Como resultado de esto, los intentos de suicidio en los hombres tienen mayor probabilidad de terminar en muerte.

La mayoría de los intentos de suicidio no terminan en muerte. Muchos de estos intentos se llevan a cabo en una forma en la que el rescate sea posible, lo que pone en evidencia implícita que la persona tiene todavía apego por la vida y está buscando ayuda de forma indirecta. Estos intentos a menudo representan una llamada de auxilio de alguna experiencia de trauma oculto que pide ayuda a través del comportamiento presuicida.

A lo largo de varios años y estudios se ha demostrado la relación entre el suicidio y los trastornos mentales, en particular, la depresión y los trastornos por consumo de alcohol. Si bien el principal factor de riesgo es un intento previo de suicidio, muchos casos de suicidio ocurren de forma impulsiva en situaciones de crisis, cuando la persona no se siente capaz de enfrentar factores muy estresantes, como problemas económicos, conflictos de pareja y enfermedades o dolores crónicos.

Es también un hecho comprobado que vivir bajo condiciones de guerra, desastres naturales, sufrir violencia, abusos o la pérdida de un ser querido, o sentirse aislado también son factores que pueden inducir conductas suicidas. Las tasas de suicidio también son elevadas entre los grupos vulnerables y discriminados, como los refugiados y migrantes, pueblos indígenas, el colectivo LGTBI y los reclusos.

A menudo, pero no siempre, una persona en riesgo suicida puede mostrar ciertos síntomas y comportamientos antes de un intento que atente contra su integridad, entre ellos:

  • *Tener dificultad para concentrarse o pensar claramente
  • *Regalar las pertenencias de valor emocional
  • *Hablar acerca de “marcharse” o de la necesidad de «dejar todos sus asuntos en orden»
  • *Cambio repentino en el comportamiento de pasividad o aislamiento a ansioso y desordenado
  • *Pérdida de interés en actividades que solía disfrutar
  • *Tener comportamientos autodestructivos, como tomar alcohol en exceso, consumir drogas o hacerse lesiones en el cuerpo
  • *Alejarse de los amigos o no querer salir
  • *Tener problemas repentinos en el colegio o el trabajo
  • *Hablar acerca de la muerte o el suicidio o incluso declarar el deseo de hacerse daño
  • *Hablar acerca de sentirse sin esperanza o culpable
  • *Cambiar los hábitos alimentarios o de sueño
  • *Preparar formas y fechas de quitarse su propia vida (como comprar un arma, pastillas o venenos)

La estigmatización del suicido en todos los casos, disuade a las personas en riesgo y la familia que sobrevive a la persona que cometió el suicidio busquen ayuda profesional a tiempo. A muchas personas que piensan en quitarse la vida o tratan de hacerlo el estigma moral, religioso y social les impide buscar y recibir la ayuda que necesitan. La prevención del suicidio no se ha abordado debidamente a causa de la falta de sensibilización sobre su importancia para la salud pública y del tabú existente en muchas sociedades que impide hablar abiertamente sobre este tema. Hasta la fecha, solo unos pocos países han incluido la prevención del suicidio entre las prioridades de sus políticas de salud y solo 38 han notificado que cuentan con una estrategia nacional específica de prevención.

La prevención y detección del suicidio es más eficaz cuando colaboran varios sectores de la sociedad, como los de la salud, la educación, el empleo, la agricultura y la ganadería, la empresa, la justicia, el derecho, las fuerzas del orden, la política y los medios de comunicación. Estas actividades deben ser amplias e integrales, ya que ningún enfoque puede atajar por sí solo un problema en el que influyen tantos factores.

Es posible prevenir los suicidios mediante intervenciones a nivel social, grupal e individual desde intervenciones de eficacia demostrada que se basan en evidencias, entre ellas:

  • *Diseño de Políticas públicas de salud mental orientadas a una vida saludable
  • *Restringir el acceso a los medios utilizados para suicidarse, por ejemplo, plaguicidas, armas de fuego, ciertos medicamentos y venenos
  • *Educar a los medios de comunicación para que informen con responsabilidad sobre el suicidio
  • *Fomentar aptitudes y habilidades socioemocionales en los adolescentes; y
  • *Detectar a tiempo, evaluar y tratar a las personas con conductas suicidas, además de hacerles un seguimiento profesional gratuito o bajo costo
  • *Diseño de bases de datos, así como acceso, disponibilidad y calidad de los datos sobre el suicidio y las conductas autolesivas por zonas y grupos de riesgo.
  • *Diseño de Acciones afirmativas orientadas desde un enfoque de vulnerabilidad, crianza positiva y estilos de vida saludables

Estas medidas se deben acompañar de intervenciones básicas como el análisis de la situación, la colaboración multisectorial, la sensibilización, fomento de capacidades académicas y laborales, financiamiento de modelos de ayuda psiquiátricos y de psicoterapia, vigilancia, seguimiento y evaluación.

El suicidio es un problema de salud pública que se ha invisibilizado hasta nuestros días y al que es necesario dar respuesta en todos los niveles de actuación. Es la primera causa de muerte no natural en nuestro país y se estima que por cada persona que fallece por este motivo, al menos otras 6 o hasta 10 personas quedan profundamente afectadas.

La conducta suicida está rodeada de mitos y falsas creencias que es fundamental desestigmatizar.  El suicidio es un fenómeno complejo, multicausal y multidimensional y para comprenderlo, hemos de tener en cuenta los factores personales, familiares, sociales, económicos y comunitarios que afectan en cada caso.

Lo más importante es que el suicidio se puede prevenir y todas las personas podemos contribuir a evitarlo e informarse y escuchar es el primer paso.

Cuidar y Proteger la Vida es Posible.